Bajo el liderazgo de Roberto Rodríguez De León, la aseguradora redefine su estrategia para 2026, apostando por productos inclusivos sin límites de edad y una transformación digital que busca convertir el seguro en una herramienta de acceso masivo para todos los venezolanos
Por Alexandra Castillo
Fotos cortesía de MAPFRE Venezuela
En el complejo tablero económico de Venezuela, la permanencia y la solvencia son los activos más valiosos de cualquier corporación. MAPFRE Venezuela, con décadas de trayectoria ininterrumpida, ha sabido amalgamar su músculo global con una lectura precisa del pulso local. Para Roberto Rodríguez De León, CEO de la compañía, el año 2026 no es sólo un periodo de crecimiento métrico, sino una oportunidad para consolidar un ecosistema de confianza basado en la transparencia y la innovación. «Nuestra razón de ser siempre ha sido acompañar al venezolano en su día a día. Nos enfocamos en ofrecer un ecosistema de protección que realmente entienda lo que pasa en la calle y en los hogares del país», afirmó Rodríguez De León. Esta visión responde a un mercado donde, durante 2025, la salud se mantuvo como la prioridad absoluta, concentrando más del 50% de las solicitudes.
Inclusión real: El seguro más allá del riesgo
Uno de los hitos más disruptivos de la marca es su enfoque en la «Salud Directa», un producto diseñado para romper los paradigmas tradicionales de exclusión en el sector. MAPFRE ha decidido enfocarse en las personas por encima del riesgo técnico, permitiendo que sectores históricamente desatendidos encuentren un respaldo sólido. «A diferencia de las pólizas tradicionales que suelen ser excluyentes, salud directa es nuestra respuesta a la necesidad de protección masiva y humana con grandes diferenciales como no tener límite de edad… y eliminamos uno de los mayores obstáculos, permitiendo que personas con condiciones previas puedan contar con un respaldo médico de calidad», destacó el CEO. Este enfoque preventivo busca que la salud deje de ser percibida como un privilegio para convertirse en un derecho alcanzable.
Tecnología y cultura: El nuevo horizonte
La estrategia para los próximos meses se apalanca en una digitalización que prioriza la autogestión. Con la mirada puesta en 2026, MAPFRE espera un crecimiento solvente, impulsado por la flexibilidad de sus planes y la modernización de sus canales. El objetivo es claro: que cualquier usuario pueda cotizar y gestionar su póliza desde un portal sencillo, eliminando la burocracia.
Este giro tecnológico coincide con un ambicioso proceso de rebranding que busca humanizar la marca. Rodríguez De León es enfático al respecto: «Queremos ser una marca conectada y más humana. Nuestro objetivo es que este cambio actúe como motor para fortalecer nuestro sentido de pertenencia y para transmitir al mundo que estamos listos para acompañar y proteger a nuestros clientes en cada paso». Para el líder de MAPFRE, el crecimiento del sector en Venezuela depende de elevar la cultura del seguro, demostrando que estar protegido es hoy «mucho más sencillo y cercano de lo que muchos imaginan».
