Empresas Polar: reconversión industrial

 

Frente a la contingencia, el conglomerado adaptó sus líneas de producción para suministrar agua potable masiva, movilizó toneladas de alimentos y articuló una red de voluntariado nacional

Por Eudomar Chacón Hernández

Fotos cortesía

Cuando la magnitud de un desastre natural amenaza el abastecimiento de insumos básicos, la capacidad de respuesta industrial se convierte en un salvavidas estratégico. Ante los eventos sísmicos de junio, la estrategia de Empresas Polar no se limitó a la movilización de inventarios, sino que implicó una adaptación operativa inmediata: transformar líneas de envasado en su Planta Caucagua para producir de emergencia agua potable en empaques PET de 2 litros, identificados con etiqueta “sin valor comercial” para su distribución gratuita.

Este ajuste industrial alcanzó un ritmo inicial de 10.000 cajas diarias, destinadas a rescatistas, albergues y comunidades afectadas. «Para Empresas Polar, la prioridad frente a esta contingencia fue garantizar la seguridad, el bienestar y el acompañamiento de nuestros trabajadores y sus familias, al tiempo que nos enfocamos en dar respuesta a la necesidad básica más urgente: la hidratación», explicó Anisabel García, gerente de Estrategia de Sostenibilidad de la organización.

Logística en red

El despliegue operativo permitió entregar más de 1.7 millones de litros de agua y bebidas, sumados a cerca de 19 toneladas de alimentos del portafolio de la empresa. La distribución abarcó 167 centros de acopio y comunidades en Caracas, La Guaira, Miranda, Carabobo y Aragua, extendiéndose hasta estados como Anzoátegui, Monagas, Sucre y Yaracuy. Para asegurar la transparencia y eficiencia en las entregas, la firma articuló alianzas con el Dividendo Voluntario para la Comunidad (DVC), Cáritas de Venezuela y World Central Kitchen (WCK).

A este esfuerzo se sumaron socios internacionales como PepsiCo —que aportó fondos directos y canalizó recursos mediante Global Giving— y P&G, que movilizó cerca de 300.000 productos de higiene y soporte para medicamentos de emergencia.

La masa laboral de la organización activó jornadas de recolección y embalaje en centros logísticos como Los Cortijos, donde los colaboradores procesaron medicinas, ropa y suministros, aportando incluso sus propios vehículos para el despacho hacia los focos críticos.

Superada la fase crítica de asistencia humanitaria, la empresa orienta sus esfuerzos hacia el mediano plazo. «En esta etapa de recuperación, a través de Fundación Empresas Polar, estamos evaluando iniciativas para apoyar en la reconstrucción de la mano de aliados especializados en educación, formación para el trabajo y desarrollo de empresas», destacó García.

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