A través de aportes por compras en puntos de venta, apoyo logístico internacional y el desarrollo de IA para centros de acopio, la entidad financiera fortaleció la atención asistencial
Por Eudomar Chacón Hernández
Fotos cortesía
Frente a coyunturas donde la liquidez y la logística resultan determinantes, la respuesta del sector bancario puede ir más allá de los donativos tradicionales. Banesco Banco Universal activó el programa Transacciones con propósito, un esquema mediante el cual la institución aporta un bolívar por cada operación procesada en sus puntos de venta con tarjetas de cualquier banco. Esta iniciativa destinó en julio más de 88 millones de bolívares repartidos entre Fundana, el Hospital San Juan de Dios y el Hospital Ortopédico Infantil, reorientando los recursos de agosto hacia Fe y Alegría, la AVEC y las Damas Salesianas.
La resiliencia operativa de la entidad permitió mantener el servicio ininterrumpido gracias a sus protocolos de continuidad de negocio. «Las reconstrucciones exigen la acción de todos los actores de la sociedad. En el caso de las empresas comienza por resguardar a su gente y garantizar la continuidad de sus funciones, pero además por seguir contribuyendo a la economía del país», señaló Marco Tulio Ortega Vargas, presidente de la Junta Directiva de Banesco.
A través de su red integrada por 37 Socios y Aliados Sociales, Cruz Roja y el DVC junto a Cáritas, el banco coordinó la logística en terreno y la recepción de 34 toneladas de ayuda humanitaria enviadas desde España por el Real Club Deportivo de La Coruña. Las 200 paletas con medicinas, ropa y alimentos se clasificaron en Ciudad Banesco y se distribuyeron en seis estados del país.
Un equipo comprometido
El voluntariado corporativo movilizó a más de 290 colaboradores que aportaron 6.000 horas de servicio. Dentro de este eje, basado en habilidades, el equipo de Innovación y Planificación Estratégica desarrolló una herramienta con inteligencia artificial para optimizar el inventario del centro de acopio de la Universidad Central de Venezuela (UCV), mientras que psicólogos de la organización brindaron contención emocional a familias afectadas.
Para la alta gerencia, la experiencia reafirma el valor de las corporaciones como catalizadores sociales. «Sin importar el rubro, una organización tiene un compromiso social con el país donde trabaja. Se trata de estar en el momento indicado, cuando más se necesita, para seguir generando oportunidades», concluyó Ortega Vargas.
Frase destacada:
«Convertir cada transacción comercial en un fondo de ayuda y poner la inteligencia artificial al servicio de la logística humanitaria demuestra cómo la banca puede innovar para salvar vidas».