De infraestructura a experiencia: una clínica que lidera con tecnología, cultura y visión de país
Por Eudomar Chacón Hernández
Fotos cortesía de Policlínica Metropolitana
Cuando una persona cruza las puertas de la Policlínica Metropolitana, no sólo busca atención médica, busca alivio, respuestas y esperanza. Eso, para esta organización, es sagrado. “Nuestra misión, además de curar, es acompañar. Ser el centro de referencia en salud integral y humanizada, donde la tecnología más avanzada se encuentra con el trato más cálido”, afirmó Pedro Rivas Vetencourt, presidente de la institución.
Fundada hace 50 años, esta empresa ha sido testigo y protagonista de la evolución médica en Venezuela. Lo que comenzó como una clínica privada con infraestructura de vanguardia, hoy se ha transformado en un ecosistema de salud centrado en la experiencia total del paciente. “Hemos evolucionado a un modelo basado en propósito. Hoy, cada diagnóstico, cada tratamiento, cada interacción está pensada para dignificar al paciente y su familia”, explicó el vocero.
Tecnología que cuida, humanidad que transforma
La excelencia médica es un compromiso diario. En los últimos años, la Policlínica ha invertido en áreas clave como imagenología, laboratorio clínico, cirugía laparoscópica avanzada y traumatología compleja. “Somos pioneros en cirugía de trasplante renal y hepático. Durante más de dos décadas hemos sido los únicos en Venezuela que realizamos estos procedimientos. Y lo hacemos con precisión, ética y humanidad”, señaló.
Pero la tecnología no es un fin en sí mismo, es una herramienta para cuidar mejor. “La innovación nos permite hacer cirugías mínimamente invasivas, con recuperaciones más rápidas y menos dolor. Nos ayuda a detectar a tiempo, intervenir con precisión, acompañar con eficiencia. Pero lo que realmente transforma es el trato humano”, afirmó su presidente.
El hospital digital: una nueva forma de estar cerca
La Policlínica Metropolitana está en plena transición hacia un modelo digital. “Queremos que la experiencia del paciente sea óptima, esté o no esté físicamente en nuestras instalaciones. Por eso desarrollamos el Hospital Digital, un sistema que integra procesos médicos y administrativos con las mejores prácticas de Latinoamérica”, explicó Rivas.
La nueva plataforma web, el sistema de comunicación vía WhatsApp, único en el país con línea fija de Cantv -y el uso de bots para agilizar la atención- son parte de esta transformación. “Recibimos más de 14.000 llamadas al mes. Cada una es una oportunidad para servir mejor”, afirmó. Pero la visión va más allá: “Queremos que vengas a la Policlínica no sólo cuando estás enfermo, sino porque quieres mantenerte sano. Es un cambio de paradigma. Ser la mejor opción para tu bienestar.”
Formar para cuidar
La salud no se entrega, se construye. Y eso comienza por el equipo humano. “Buscamos excelencia, innovación, integridad y humanismo. El paciente está en el centro de todas nuestras decisiones. Y para lograrlo, fomentamos una cultura basada en el modelo COACH: Curiosidad, Apertura, Aprecio, Compasión y Honestidad”, explicó el vocero.
Cada médico, enfermero o colaborador es formado para entender que detrás de la historia clínica de un paciente, también hay una historia de vida. “La precisión es vital, pero también lo es el respeto, la empatía, la capacidad de escuchar. Porque quien llega a nosotros, además de tratamiento, necesita confianza.”
Acceso, inclusión y compromiso con el país
En su 50 aniversario, esta institución reafirma su compromiso con la inclusión. “Hemos diseñado paquetes de bajo costo para no asegurados, en áreas como urología, otorrinolaringología y traumatología. Queremos que más personas puedan acceder a servicios de alta calidad, sin que el costo sea una barrera”, señaló.
Este esfuerzo se suma a una filosofía institucional que combina atención médica, investigación y docencia. “La Policlínica cura, forma, innova y acompaña. Somos parte de la historia médica del país, y queremos seguir siéndolo por muchas décadas más.”
En cada diagnóstico, cirugía y llamada respondida, hay algo más que medicina. Hay propósito. Hay alma. Hay Venezuela.
