Por Eudomar Chacón Hernández
Fotos cortesía Robert Veiga
Hay personas que no se conforman con habitar un solo escenario. Robert Veiga es una de ellas. Empresario, académico, artista y coach ontológico, ha transitado con lucidez y sensibilidad los mundos del marketing, la educación, el teatro y la gerencia, siempre con una brújula que apunta hacia lo humano. Su formación como ingeniero en Producción en la Universidad Metropolitana, su MBA en el IESA y sus estudios en Babson College y ESDEN lo han preparado para liderar con estrategia.
Desde los 17 años ha emprendido en sectores tan diversos como el automotriz, el licorero y el digital, y ha sido reconocido en el Top 100 de Líderes Innovadores Iberoamericanos. Como profesor universitario, su pedagogía dignifica la vulnerabilidad y reta los juicios apresurados. Como actor, se entrega a personajes que lo desafían desde la responsabilidad histórica. Como ser humano, reza cada noche y cocina un pulpo a la gallega que aún no ha monetizado.
¿Qué palabra te define mejor cuando nadie te ve?
Un tímido trabajador y aprendiz.
¿Tienes algún ritual antes de dar una clase o conferencia?
Sí: persignarme, respirar tres veces y recordar que, de alguna forma, llegué allí.
Haces teatro. ¿Cuál ha sido la obra que más te ha marcado?
“Loco por él”, de Morris Merentes.
¿Algún personaje que tengas pendiente por interpretar?
Un personaje histórico. Un prócer, un escritor famoso… alguien que haya dejado un legado.
¿Qué es lo que más has aprendido de ser educador?
Que los juicios deben revalidarse para cobrar fuerza. A veces un estudiante parece desinteresado, pero puede estar cansado, tener problemas familiares o ser tímido. Revalidar ese juicio lo cambia todo.
Si tu vida fuera un musical, ¿qué canción debería sonar antes de salir a dar una conferencia?
“Eva’s Final Broadcast”, del musical Evita. El último discurso de Eva Perón, ya enferma. Imagínate la fuerza que hay que tener para hablarle a todo un país mientras te estás muriendo.
¿Qué consejo empresarial te parece inútil, pero lo escuchas todo el tiempo?
“Piensa fuera de la caja”. Como si fuera fácil, y como si lo que está dentro no sirviera. Pero dentro hay personas, procesos, operaciones. Si no los tomas en cuenta, lo que pienses fuera no va a funcionar. También “Trabaja en lo que no te cuesta”. Todo cuesta. Lo interesante es cómo sales de eso, cómo te entrenas, cómo creas resiliencia.
¿Qué talento oculto aún no has monetizado?
Hago un pulpo a la gallega increíble.
¿Cuál es el objeto más preciado que tienes?
Una cadena que era de mi mamá.
¿Qué te gustaría que dijera tu epitafio?
“Gracias por siempre buscar y mostrar otra perspectiva”.
¿Qué pregunta te harías a ti mismo si fueras tú el entrevistador?
¿Qué lamentas de la humanidad en este momento?
¿Qué responderías?
La falta de empatía.
