Un sistema que transforma la urgencia en cuidado humano, con energía joven y vocación de servicio
Por Eudomar Chacón Hernández
Fotos cortesía de Venemergencia
En un país donde la salud suele vivirse con apremio, Venemergencia ha logrado transformar ese apuro en propósito. Fundada por los médicos Luis Enrique Velásquez y Andrés Simón González-Silén, la empresa nació de una intuición poderosa: acercar la atención médica a las personas, evitar visitas innecesarias a centros de salud y dignificar la experiencia del paciente.
“Lo que nos motivó fue la necesidad de acercar la salud a las personas. Como médicos, veíamos que no siempre era necesario que la gente fuera a una clínica u hospital. Queríamos mejorar su calidad de vida, incluso en momentos difíciles”, afirmó el Dr. González-Silén. Lo que comenzó como un emprendimiento con vocación social, hoy se consolida como el sistema privado de salud más robusto de Venezuela, con más de 60 mil atenciones mensuales y un Net Promoter Score de 96.
La esencia de esta empresa puede resumirse en una sola frase: “La V representa la unión entre la innovación y el propósito para mejorar la vida de los venezolanos”, explicó el vocero. Esta visión ha guiado cada paso de su evolución, desde los cursos de primeros auxilios hasta el desarrollo de un ecosistema de servicios que incluye telemedicina, atención domiciliaria, ambulancias, salas de Urgent Care y una red de aliados que atiende a los asegurados de las principales empresas del país.
Modelo de atención basado en el valor
Pero lo que realmente distingue a Venemergencia no es sólo su alcance, sino su modelo de atención basado en el valor. “Hoy el sistema de salud global está centrado en volumen: cuántas consultas, cuántas camas, cuántos medicamentos. Pero nosotros nos preguntamos: ¿Mejoró la vida del paciente? ¿Se resolvió su problema? ¿Se evitó una complicación?”. Esta filosofía ha permitido humanizar el servicio, generar eficiencia y reducir costos, sin perder de vista la calidad.
La innovación tecnológica es parte de su ADN corporativo. Desde el desarrollo del chatbot médico “Dr. V” hasta la detección de signos vitales por reconocimiento facial, la empresa ha apostado por soluciones que amplifican el acceso a la salud. “Estamos desarrollando proyectos que nos permitan utilizar nuestra plataforma tecnológica y logística para diversificar el modelo de negocio. Así lo hemos hecho en salud, asistencia vial y seguros, creando una de las primeras insurtech del país”, comentó el ejecutivo.
La Fundación Venemergencia también juega un rol clave en esta historia. A través de programas educativos como el Diplomado PAME y materias electivas en universidades como la Simón Bolívar, la Católica Andrés Bello y la Metropolitana, la fundación capacita a ciudadanos comunes para convertirse en los primeros en responder. Iniciativas como el sistema de Telemedicina de Acceso Público (TAP) y el programa de Desfibrilación de Acceso Público (DAP) reflejan el compromiso de la empresa con la inclusión y la salud comunitaria.
Cultura organizacional y comunicación auténtica
El equipo humano detrás de Venemergencia es joven, apasionado y profundamente comprometido. “Vemos en lo que hacemos no sólo trabajo corporativo, sino la materialización de un propósito. Cuando recorremos nuestras sedes, sentimos la adrenalina de estar construyendo algo que impacta positivamente la vida de miles de personas cada mes”, expresó el Dr. González -Silen. Con sedes propias en Caracas, Barquisimeto, Valencia, Maracay, Maracaibo y Lechería, y tres años consecutivos con la certificación Great Place To Work, la cultura organizacional de la empresa se vive como energía compartida.
En cuanto a comunicación institucional, la compañía ha sabido equilibrar la seriedad del tema salud con la emocionalidad que implica cuidar vidas. “Nuestro foco está en la autenticidad, en hablar sin letras pequeñas. Comunicamos con convicción y sin miedo, porque lo que somos y hacemos nos llena de orgullo”, afirmó el fundador.
Campañas como el video de su 21 aniversario —desarrollado con herramientas de IA y en homenaje a las regiones donde tienen presencia— y la actual campaña que visibiliza el profesionalismo de sus médicos jóvenes, reflejan una narrativa auténtica y cercana. “Me involucro directamente con la estrategia y la ejecución de nuestros contenidos. Me siento 100% comprometido con dar a conocer lo que somos y hacemos con creatividad”, añadió.
La huella que aspiran dejar es clara: humanizar los servicios de salud, promover el modelo de atención basado en el valor y construir un sistema interconectado que integre lo público y lo privado. “Cuando generamos impacto positivo en la sociedad, siento una motivación extrema. Es como un círculo virtuoso: si hacemos las cosas bien, no hay límites. Dar acceso a la salud es una meta que no tiene techo”, concluyó el entrevistado.
