¿Cómo actuar con propósito en la incertidumbre?
En contextos tan cambiantes como el venezolano, las marcas y agencias enfrentan un dilema constante: ¿Cómo pasar del estrés que puede ser paralizante a la acción con sentido?
Por Sophie Merle. Socia directora de Estrategia / Scalto Consultores
Imágenes cortesía Scalto Consultores
Una fuente inesperada de inspiración es el enfoque mind gym de Navy SEAL Rich Diviney, diseñado para entrenar mentes bajo presión extrema. Esta filosofía puede aplicarse también a marcas, empresas y organizaciones que deben operar en entornos volátiles.
Primero: aceptar la incertidumbre. Comprender que lo único seguro es el cambio, permite planificar con flexibilidad, dejando espacio para la adaptabilidad consciente.
Segundo: volver al centro. En tiempos de caos, lo esencial es tener una identidad sólida. Saber quiénes somos como persona o como marca —propósito, valores, carácter— nos permite actuar con coherencia incluso sin tiempo para planificar. La respuesta correcta viene de una mirada hacia adentro, confiando que las acciones relevantes emergerán si las decisiones se alinean con esa esencia.
En momentos de restricciones presupuestarias, el marketing tradicional se reduce. Pero es precisamente cuando más valor tiene el trabajo de marca, el branding. Entendido como la definición y activación de nuestra identidad, se convierte en brújula y ancla, ¿cómo?
- Asegurándose que todos los empleados estén completamente alineados con los valores de la empresa y de la marca. Así, podemos confiar en que ante cualquier reto, responderán desde el propósito de la compañía y de la marca. La empresa Zappos lo ejemplifica con su concepto de Holacracia, modelo de gestión que distribuye la autoridad y autonomía en la toma de decisiones para, entre otros beneficios, permitir mayor innovación y adaptabilidad, responder más ágilmente a los cambios del mercado y adaptarse a nuevas tendencias.
- Externamente. Tiempo de consolidar. Dejar claro quiénes somos y por qué estamos aquí. Incluso, si no podemos innovar, podemos ser ese punto de certidumbre para nuestros clientes. La marca se convierte en una presencia confiable, que acompaña y sostiene, reforzando la lealtad.
En resumen, es clave entrenar la mente y a nuestros equipos para actuar con claridad, convicción y coherencia, incluso en medio de la tormenta.
¿Estás listo para activar tu marca en modo comando?
