Por Carlos Jiménez, Director de Datanalisis y Usefull.
El mercado venezolano sigue siendo uno de los más desafiantes de la región, pero también uno de los más interesantes para comprender. En los últimos meses hemos visto una transformación profunda en los consumidores: sus metas, hábitos y expectativas ya no son los mismas, por lo que entender esos cambios es clave para anticiparse, innovar y crecer.
Con base en estudios recientes, realizados por Datanalisis y Tendencias Digitales en Venezuela, podemos destacar tres mensajes clave sobre su comportamiento:
- El venezolano vive bajo presión, pero no está paralizado
A pesar del deterioro del poder adquisitivo y la incertidumbre económica, los consumidores siguen tomando decisiones activas: ajustan, priorizan y reinventan sus hábitos de compra. El mercado no se detuvo del todo, cambió. Las empresas deben dejar de esperar estabilidad para actuar y empezar a entender cómo ese consumidor redefine el valor, la conveniencia y la lealtad.
2.- El consumidor se volvió ingenioso
Los venezolanos desarrollaron estrategias de supervivencia —reducen gastos, sustituyen marcas, buscan promociones, se financian y generan ingresos adicionales— con una lógica económica y emocional. Estas tácticas revelan oportunidades de innovación como productos accesibles, promociones más empáticas, servicios que alivien la carga y formatos flexibles que respondan a su realidad.
- Más allá de resistir, muchos consumidores buscan avanzar.
Surge un consumidor proactivo que, aun con limitaciones, busca bienestar, aprendizaje y disfrute para sí mismo y su familia. No sólo compra, se premia, se cuida, se proyecta. Las marcas que reconozcan estas aspiraciones pueden conectar emocionalmente y construir relaciones duraderas.
Un consumidor que evoluciona
En este contexto, las empresas también deben pasar de reaccionar a anticiparse, leyendo los comportamientos del presente como señales del futuro. Innovar con visión es la forma más segura de crecer en entornos inciertos:
- Valor intencional
Los consumidores optimizan cada gasto: priorizan lo esencial, comparan y, al mismo tiempo, se permiten “pequeños premios” que eleven su ánimo (indulgencias con sentido). La lealtad ya no es incondicional. En los estudios de Datanalisis, más de 60% afirma comparar precios antes de comprar y priorizar los productos que garantizan rendimiento y duración.
Aquellas marcas que logren comunicar beneficio tangible y confianza ganarán terreno. No se trata de ser la más barata, sino de demostrar que cada bolívar invertido vale la pena.
- Comprador inteligente
Los consumidores buscan información, utilizando la tecnología con criterio: se apoyan en las reseñas y comentarios en redes sociales (prueba social) y comienzan a utilizar la IA Generativa en el top of the funnel.
Las marcas deben gestionar su reputación y diseñar una estrategia para construir prueba social.
- Comercio unificado
Los consumidores priorizan satisfacer sus necesidades por encima del canal, esperando experiencias de compra phygital más fluidas (mismo precio/promo, inventario visible, opciones de pago y opción de WhatsApp). Según el estudio El Consumidor Digital Latinoamericano, realizado por Tendencias Digitales, 53% de los venezolanos consultan en línea mientras se encuentra en el punto de venta.
Las marcas están llamadas a diseñar estrategias omnicanal que armonicen canales físicos y digitales, acompañando al comprador.
- Bienestar multigeneracional
Abuelos, padres e hijos comparten rutinas y hasta marcas. Según Datanalisis, 44% de los consumidores declara preocuparse por mantener hábitos saludables en lo relativo a la alimentación, ejercicio y sueño. Ya cerca de 10% está utilizando wearables para el monitoreo de su salud.
Analizar el grupo familiar como un todo en lo concerniente a los hábitos saludables y diseñar soluciones de bienestar, representan oportunidades para las marcas.
- Experiencias impredecibles
Cansados de los algoritmos, los consumidores buscan emociones reales y contacto humano en algunas de sus experiencias clave. El factor sorpresa posee un atractivo adicional. En los estudios de Datanalisis, muchos consumidores manifiestan que su motivación principal al gastar no es “tener más”, sino “sentirse mejor”.
La marca puede crear experiencias híbridas que sorprendan y generen conexión emocional.
Conclusión
En un país donde la incertidumbre ha sido constante, los consumidores venezolanos están demostrando una enorme capacidad de adaptación. Lejos de paralizarse, se reinventan, ajustan sus expectativas y buscan avanzar.
