¿Las tradiciones moldean el comportamiento del consumidor?

La preferencia de marcas se transmite como un ADN, basada en los valores culturales y el comportamiento de los diferentes mercados. Sea por respuestas colectivas o individuales de los consumidores, las estrategias de marketing sobre tradiciones tienen la oportunidad de adaptación, autenticidad y evolución para enganchar con las nuevas generaciones

Por Mariam Krasner – @mariamkrasner

Fotos cortesía Mariam Krasner

Las estrategias de comunicación que resaltan las emociones de las tradiciones, pueden conectar de forma relevante. No sólo es pensar en eventos globales como el caso de Navidad, se trata de esas festividades locales que abren un abanico de oportunidades para tener presencia de marca.

Identificar las festividades adecuadas y seleccionar celebraciones que resuenen con la marca se traduce en reputación. Los clientes perciben que además de satisfacer sus necesidades, también se preocupa por sus valores e historias, construyendo experiencias y momentos memorables.

Coca Cola posee un equilibrio estratégico enfocado en las tradiciones navideñas. Un mensaje que se mantiene en el tiempo, logrando una conexión emocional, usando como vínculo la identidad de su camión y Santa Claus. Un marketing donde la marca impacta con un enfoque tradicional, pero evolucionando con las nuevas tecnologías como lo visto en sus últimas versiones realizadas con IA.

Alinear las acciones de marketing de acuerdo con el tipo de locación permite diseñar productos especiales, servicios y ofertas puntuales. Campañas con una narrativa auténtica que enseñen la propuesta cultural y un impacto colectivo.

Plataformas de streaming, moda, comida rápida, productos tecnológicos, hoteles, licores, bebidas y alimentos se han montado en la ola del marketing de tradiciones. No sólo es captar la atención, es construir resonancia, top of mind y lealtad a largo plazo. La música tiene un poder inmenso, así como lo phygital con experiencias cercanas al cliente. La clave, un marketing auténtico con un propósito especifico: comprender la cultura local para lograr la conexión y no la virilidad. Con un enfoque que transforma la manera como las marcas se relacionan con su mercado.

Miremos hacia diciembre de 1987, cuando se transmitió la cuña de Navidad de Plumrose. Bastaron 45 segundos para resaltar el sentimiento navideño y mantener el recall de marca con una historia genuina y significativa. Era un momento donde no se hablaba del marketing digital, redes sociales ni influencers. Recordemos que, en un mundo saturado de mensajes e información, ser genuinos y crear un vínculo emocional marca la diferencia. Feliz Navidad.

Facebook
Twitter
LinkedIn